Escribiendo con casualidades




El cancer, un tabu.

Me gusta hacer de ángel de la guarda contigo, todos tendriamos que tener alguien así en nuestra vida, me refiero a esas personas que tienen la capacidad de calmarte cuando nadie lo consigue, esas personas que de manera inconsciente te dan todo lo que son y que de forma automática siempre te estan cuidando.

Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agradan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés, se hacen más pequeñas. Creo que lo que en realidad pasa es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar las alegrías y mejor defendido para que los males no nos duelan por dentro.

Antes de que se raje mi garganta y tu lo notes, se produce el silencio. Lo siento, pero ni siquiera puedo pensar en lo que puede llegar a ser.

Y es que lo prometiste…


1 note


Asustada sintiendome enferma como una temporada en el infierno. Intentando ver una salida, encontrandome más problemas todavía. En el espasmo del día y el corazón detenido de la noche.

Antes de que se raje mi garganta te digo a media voz lo poco que se me ocurre a cada rato, y me pongo triste porque tu sin hablar, me miras y te haces llanto sin tus lágrimas, sin ojos, sin miedo. Te doy un beso como si fueras tu propio retrato.

Quizá me ves, en un rincon del cuarto donde duermes, soy una macha; un punto en la pared, alguna sombra que tus ojos, se quedan viendo.


(via infinitehopeless)

2 notes

source: maikomachines


(via infinitehopeless)

1,104 notes


Le dicen que encuentre, que mire, que hable, que despierte, pero las comparaciones no le gustan, ni los días grises ni los meses fríos, en los que todo va más deprisa y el sol está castigado sin salir.

Duerme de día y sueña de noche, sólo cierra los ojos si es necesario. Ocupa sus horas imaginando un mundo de hadas que follan con el alma y aman con el cuerpo.

Lo bueno de todo esto, es que ya no le preocupa, no encontrar nunca lo que buscaba. Y cree que esta vez lo que le pide el destino es que no deje iniciarse el circulo. No hay dos personas iguales, no pueden ser las mismas historias, pero cuando encuentra tantos parecidos, de verdad que se asusta


1 note

Te dije que salir corriendo a veces es dificil, pero apetece más que nunca si sopla el viento y se nubla un poco. Tampoco te creiste que bailando se llega a cualquier sitio, y esto ha quedado más que demostrado. Si se pone a llover, te lo digo ahora, a lo mejor se te escurren antes las penas, a lo mejor te deja de importar y se te olvida eso de lo que crees que no te puedes olvidar. Pero no hagas mucho caso, no te lo creas tanto. Total, el viento ya se ha llevado la mitad de tus días malos. Y si me dices que los que se ha dejado aqui siguen siendo muchos yo te contesto que “el fuego no se deja impresionar por la cantidad de leña que tiene que quemar”.

Estas en una cuenta regresiva, creo que morirás ahogada en ansiedad y emoción en cualquier momento, que eres una puta bipolar y que te sigo queriendo.


Creo que me he cansado y que por eso grito. Creo que el mundo se me cae encima. Me siento cobarde y que sigue la lucha. Que me paso la vida callando, lo que siento, lo que sueño, lo que quiero. Todo lo que he procurado no mostrar se ha quedado dentro, en mi cabeza y me esta exigiendo salir. Pero aguanto, yo aguanto y aguanto. Hasta que no puedo mas, hasta que todo se inunda de negro y me dan ganas de mandarlo todo a la mierda. Me ciego, estoy ciega, ciega de verdad, de mi verdad, de la realidad que no quiero afrontar. Quiero gritar pero me falta la voz. Y se me acumulan las palabras, sin sentido, sin control. Demasiado tiempo, demasiadas mentiras, demasiado silencio…

Tu escapaste de aquí con las primeras luces y yo estoy intentado hacer lo mismo; el blanco y negro acabó por consumirnos casi sin darnos cuenta, y los engranajes simplemente se oxidaron y dejaron de funcionar. lo único que nos mantiene atados es la certeza helada de que, aunque tomemos caminos opuestos, es inevitable que nos volvamos a cruzar. Que para cuando quieras darte cuenta, me habrán ocurrido mil cosas y tú no habrás estado presente en ninguna de ellas, ya no dibujarás sonrisas en mi cara porque otras cosas/personas las habrán pintado por tí. Para cuando quieras darte cuenta, quizás yo ya, simplemente.. ya sabes. Y es una auténtica pena ya que yo siempre había dicho-creido-afirmado que tú nunca me ibas a hacer daño. Y odio equivocarme.